Todo lo que vas a aprender en un campamento de verano

Los campamentos de verano suponen una buena manera de pasar unos días fuera de casa, en plena naturaleza, con actividades muy divertidas que no dejarán ni un solo momento para el aburrimiento. No obstante, también encontramos otros muchos aspectos que, aunque a simple vista pueden pasar desapercibidos si no los conocemos, están latentes en cada una de las experiencias que vamos a vivir en uno de estos campamentos. Por ello, cuando un niño regresa a casa, no solo lleva su equipaje en la mochila: También vuelve con un montón de aprendizajes que le van a permitir desarrollar unos valores muy positivos de respeto hacia la naturaleza y hacia cualquier ser vivo que habita en ella.

Y es que los campamentos de verano permiten establecer formas de vida que no se consiguen en las ciudades y que nuestro día a día dificulta. Aunque solo dure unos días, un campamento les permite realizar aprendizajes muy amplios, que pueden extrapolarse a cualquier situación y ambiente, y que se aprenden mediante una vivencia experiencial lúdica que hace que dejen mella en sus recuerdos.

¿Qué aprenderemos?

Entre los aprendizajes más destacados, encontramos los siguientes:

El móvil no es necesario para pasárselo bien. Tampoco la Tablet, ni la consola, ni siquiera la televisión. Para pasártelo bien, ¡solo te necesitas a ti mismo, a un grupo de amigos, y querer divertirte! Aunque nos hemos acostumbrado a pasar nuestros días entre pantallas, existen otras formas de diversión que divierten más de lo que creíamos.

-Vivir en plena naturaleza es una magnífica opción, porque no hay ruidos de coches, ni contaminación, y porque te permite correr por espacios abiertos. Además, verás que todos los seres humanos se desenvuelven mejor en plena naturaleza. Sin ir más lejos, aquí podrás observar animales que no puedes observar en la ciudad, y podrás aprender sus modos de vida solo con observarlos durante un ratito. Descubrirás que la naturaleza es un ecosistema que favorece la vida animal y humana y que, por tanto, debemos cuidar para evitar que la supervivencia de muchas especies esté en peligro.

-Tus cualidades deportivas están mejor de lo que creías: descubrirás que tus reservas de energía duran más de lo que pensabas. Y es que, después de un largo día realizando actividades, te lo estarás pasando tan bien que querrás seguir corriendo, saltando, gritando y riendo. Y es que, ¿quién ha dicho que no eres capaz de correr más de 5 minutos?

-Aprenderás que los amigos son para toda la vida, y que junto a ellos puedes conseguir mucho más de lo que podría conseguir cada uno por separado: En el campamento de verano vas a convivir con niños como tú, que buscan lo mismo que buscas tu: Divertirse y hacer amigos. La convivencia une, y las actividades grupales que tenemos preparadas para tu grupo y para ti os permitirán estrechar lazos. Cuando termines tu estancia, tendréis que separaros físicamente. Pero esto no supone una despedida definitiva. Puedes seguir manteniendo el contacto y viéndote con ellos de vez en cuando. Por ello, si tú quieres, los amigos de una colonia de verano pueden ser para toda la vida. ¡No pierdas sus teléfonos y organizad quedadas para veros!

-Sabrás como respetar el medio ambiente para que los animales y las plantas puedan seguir viviendo, para que nuestros pulmones respiren aire bueno, para que nuestro planeta siga teniendo buena salud y para que muchos otros niños vivan la misma experiencia que tú. Entenderás que cuidar el medio ambiente está en nuestras manos, y que, además, resulta bastante sencillo. Seguro que, una vez llegues a casa, animas a toda tu familia a reciclar la basura y a aprovechar mejor los recursos naturales que nos ofrece la naturaleza. Realizar estas pequeñas acciones solo es cuestión de proponérselo. ¡Ayuda a tu familia a hacer el cambio!

Si quieres aprender todo esto al mismo tiempo que te lo pasas realmente bien, te esperamos en las colonias de verano Pyrene. Junto con nuestro equipo de profesionales, estamos trabajando todo el año para que pases con nosotros el mejor verano de tu vida. Así que, no te lo pienses más, y reserva tu estancia con nosotros y prepárate para descubrir, aprender y vivir experiencias que no olvidarás nunca. ¡Te estamos esperando!

Campamento de verano. ¿Qué productos de higiene debo incluir en la maleta?

Si se acerca la fecha de inicio del campamento de verano, quizás estaréis inmersos en la realización de la maleta o mochila. Es importante realizar una lista de todo aquello imprescindible, para evitar que se nos olvide nada en casa. No obstante, y aunque hayamos confeccionado nuestra lista de imprescindibles, es muy común tener algunas dudas sobre que es exactamente lo que debemos llevar, sobre todo si es la primera vez que nos enfrentamos a estos campamentos.

A la hora de disfrutar de un campamento, existen muchos imprescindibles: prendas de ropa, calzado, ropa y saco de dormir, objetos de higiene y aseo… Esta última categoría es una de las que más dudas suele suscitar: ¿Qué metemos en el neceser de higiene? ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo etiquetamos, si son productos que van a estar en contacto directo con el agua?

Para obtener las mejores respuestas a todas estas preguntas, deberemos tener las consideraciones que vamos a comentar en este post.

La higiene en los campamentos

Las colonias de verano suponen unos días de desconexión para los peques de la casa. Se realizan en campamentos rodeadas de naturaleza, y los días se llenan de actividades deportivas al aire libre. Esto es sinónimo de polvo, tierra y sudor. Por ello, cada día tiene reservados tres momentos principales de higiene, que todos los niños deben llevar a cabo de manera autónoma.

Uno de ellos suele ser a la hora de levantarse; tras despertarse, toca asearse y vestirse. Otro suele ser en el momento de la ducha diaria, tras las actividades programadas de cada día. Y el tercero, suele ser antes de dormir, cuando toca ponerse el pijama y lavarse los dientes.

Generalmente, son los niños los que deben llevar los productos necesarios para llevar a cabo estos tres momentos. Por ello, a la hora de llenar el neceser, deberemos tener en cuenta todas estas actividades, para que no les falte de nada.

Es muy recomendable realizar pequeñas listas por categorías; de esta manera, resultará muy fácil tener un control de todo lo que se han de llevar. La lista de higiene deberá contener productos como el cepillo de dientes, la pasta dental, el gel, el champú, la esponja o manopla, la crema corporal, jabón de manos, desodorante (en caso de usar), peine, toallita para la cara y unas sandalias de goma para evitar resbalones indeseados en la ducha. Tampoco nos podemos olvidar de una toalla grande para secarse. Además de todo ello, es muy recomendable añadir crema solar y algún producto antipiojos. La crema solar la usarán cada día. El producto antipiojos puede ser muy útil en caso de existir plaga.

¿Cómo y dónde guardar los productos de higiene?

Tan importante será no olvidarnos ninguno en casa, como guardarlos de manera correcta. Para facilitarnos la tarea, deberemos tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Usa un neceser lo suficientemente grande para que quepa todo dentro. De esta manera, tu hijo tendrá todo lo que necesita en un mismo lugar, y lo llevará todo dentro de un mismo saco o neceser hasta el baño, y lo devolverá de manera fácil y cómoda a su maleta cuando termine de usarlo.
  • Procura que el neceser sea impermeable. Ten en cuenta que estará en contacto directo con el agua. Si es de tela, tardará mucho en secarse y mojará toda prenda sobre la que se deposite. Si su tela es impermeable, no entrará agua en su interior, se secará antes y no mojará otras prendas (o por lo menos no tanto).
  • Economiza el espacio. Usa botes de gel y champú pequeños, pero con la suficiente cantidad para ducharse todos los días del campamento. Usa cepillos de tamaño reducido, así como formatos de viaje en cremas dentales y corporales.
  • Etiqueta bien cada objeto. Los botes de gel y champú deben tener sus respectivas etiquetas para que los niños sepan que es cada cosa. Además de ellas, deben tener el nombre del niño al que pertenecen. De esta forma, será más fácil que vuelvan a su dueño si se pierden. Etiqueta también cepillos de dientes, pastas dentales, cepillos del pelo y cualquier otra cosa que incluyas.
  • Compra etiquetas o rotuladores resistentes al agua, para etiquetar todos aquellos productos que estarán expuestos a humedad y agua directa.
  • Si se te olvida cualquier producto, ¡no te preocupes! El equipo de monitores solucionará la situación de la mejor manera posible.

Con estos consejos, llenar el neceser de tus hijos con todo lo imprescindible os resultará muy fácil. Poneros manos a la obra y prepararos para disfrutar. ¡En Colones Pyrene estamos esperando vuestra llegada!

Mejorando la autonomía en las colonias de verano

Cualquier padre quiere ofrecerle a sus hijos las herramientas necesarias para que se construyan, poco a poco, en personas autónomas y eficientes. La educación es esencial para ello, aunque en muchas ocasiones, también debemos hacer partícipes a los demás para que nos ayuden a conseguirlo.

Para muchos padres, la autonomía es una de las características más difíciles de inculcar. Directa o indirectamente, consciente o inconscientemente, tendemos a sobreproteger a nuestros hijos de todo peligro y de allanarles el camino de la vida, por lo menos durante las épocas en las que todavía dependen de nuestra estabilidad económica y afectiva para sentirse seguros.

El aprendizaje experiencial es fundamental para que nuestros hijos puedan desarrollar sus valores y características de la mejor manera posible. Este tipo de aprendizaje se basa en ofrecer diferentes experiencias a los niños; experiencias reales en las que puedan participar activamente y tengan unas determinadas consecuencias para ellos. Como padres, debemos contar con los recursos suficientes para proporcionarles estas experiencias que, en algunos casos, no cuentan con nuestra participación. Las colonias de verano son un ejemplo de ello.

Las colonias de verano; otro mundo paralelo en el que aprender

Las colonias de verano son estancias temporales, generalmente al aire libre, en las que los niños de diferentes edades se alojan en campamentos y  albergues y realizan todo tipo de actividades relacionadas con el deporte y el aprendizaje experiencial. Son estancias en las que los padres no tienen cabida; los niños están supervisados por el equipo de monitores experimentados de cada colonia.

Pasar unos días en una colonia de verano, sin los padres, supone un cambio de rutinas y de actividades que les va a dejar huella para toda la vida. No solo a nivel de recuerdos y experiencias, sino también a nivel de aprendizajes. Entre todas las características que puede mejorar una colonia de verano, la autonomía es una de las que más se refuerzan.

Favoreciendo la autonomía

Decimos que un niño es autónomo cuando tiene la capacidad de realizar por si solo las actividades que su nivel madurativo le permite, o con una mínima supervisión. Se trata de no depender totalmente de nadie para poder llevar a cabo la planificación de las actividades. Por ejemplo, decimos que un niño es autónomo cuando se prepara él la mochila cada noche para el día siguiente, o cuando es capaz de vestirse y asearse él solo.

En muchas ocasiones, los niños tienen la capacidad de hacer determinadas actividades por si solos, pero no se realizan de este modo por diferentes motivos. Bien porque el niño, con habilidades suficientes, necesita seguridad para llevarlas a cabo de manera autónoma, o bien porque los padres no respetan esta posible autonomía; y es que, aunque en muchas ocasiones no nos demos cuenta, tendemos a realizar muchas de las actividades que podrían realizar nuestros hijos de manera solitaria, infravalorando sus habilidades. La necesidad de protección viene incrustada en el ADN de toda madre y padre, y en muchas ocasiones necesitamos ser conscientes de que podemos pasar al nivel sobreprotector de una manera muy fácil.

Una manera de conseguir que este mecanismo no intervenga es establecer una separación física entre los padres y los hijos. Esto se consigue en las colonias de verano. Los niños, en estas vacaciones, refuerzan sus habilidades autónomas al no tener presentes a los padres para que les ayuden. No obstante, y a pesar de lo que muchos puedan pensar, esta separación es positiva para todos; los padres respiran y sienten la tranquilidad de estar ofreciéndoles a sus hijos una buena experiencia; los hijos hacen nuevos amigos, aprenden valores y realizan deporte. Sus actividades están supervisadas por monitores experimentados, que podrán favorecer y respetar la autonomía de cada niño en función de sus necesidades.

En estas colonias todo está planificado para que la experiencia sea lo más enriquecedora posible y los niños puedan volver a casa con la mochila llena de valores y de aprendizajes útiles, además de muchos recuerdos y amigos que conservarán durante toda la vida.

En las colonias de verano Pyrene lo tenemos todo preparado para que puedas ofrecerles un regalo de estas características a tus hijos el próximo verano. Entra en nuestra página web para poder conocer los campos de los que disponemos y las actividades que realizamos en cada una de ellas.

¿POR QUÉ ELEGIR UNA COLONIA DE VERANO PARA NUESTRAS VACACIONES?

Las colonias de verano son lugares perfectos para que los niños y adolescentes pasen unos días divertidos, en un ambiente sano y desarrollen capacidades y aprendizajes de difícil desarrollo en otros lugares y ambientes. Suponen una magnífica opción para aquellos padres que buscan planes experienciales para sus hijos. Y es que sus beneficios son innumerables, y todos ellos positivos. Tan solo necesitamos buscar la colonia que mejor se adapte a los gustos y características de nuestros hijos, ya sean niños o adolescentes, y preparar todo lo necesario para que disfruten plenamente de unos días inmersos en plena naturaleza.

Gracias a todos los beneficios que aporta este tipo de campamentos, muchos centros educativos los eligen para que sus alumnos hagan uso de ellos durante unos días. Son, por tanto, unos servicios muy solicitados debido a su diversión y el carácter lúdico que poseen.

¿Qué nos aportan las colonias de verano?

Las colonias de verano son campamentos, situados generalmente en plena naturaleza, donde podemos pasar una estancia muy diferente a lo que el turismo de ciudad nos aporta. El contacto con la naturaleza es la característica principal de este tipo de planes. Aunque este tipo de planes distan mucho de los ofrecidos en las grandes ciudades, el aburrimiento no tiene cabida ni lugar; en este tipo de hospedajes, se proponen una serie de actividades al aire libre, con la naturaleza como escenario principal, en las que podemos mantener contacto directo con animales, pasear a caballo, alimentar y cuidar granjas, realizar senderismo u otros tipos de deportes al aire libre de difícil realización en la ciudad, como pueden ser los deportes de aventura, los paseos en canoa o las rutas de montaña con bici, entre otros.

Generalmente, este tipo de servicios están destinados para grupos de escolares, en su mayoría niños o adolescentes. Durante unos días, los jóvenes conviven con sus compañeros en cabañas o tiendas, y tienen la oportunidad de desarrollar sus habilidades sociales haciendo nuevas amistades, trabajar la tolerancia y el trabajo en equipo.

A diferencia de lo que muchos pueden pensar, los servicios que poseen este tipo de hospedajes permiten tener cubiertas las necesidades básicas, con la naturaleza como eje principal.

Las colonias o campamentos de verano dejan huella en todo aquel que las prueba. Al terminar nuestros días de vacaciones, nos llevamos un trocito del lugar en nuestro interior, mientras que algo de nosotros se queda allí, impregnado en el ambiente. Y es que allí hemos tenido experiencias que en nuestro día a día no solemos tener. En las colonias está permitido sorprenderse ante la presencia de una ardilla, una rana o una lluvia torrencial. Se pueden contemplar infinidad de estrellas en el cielo, y también avistar estrellas fugaces. Podemos saber a qué huelen los prados, y cómo suena el silencio. Aprendemos que existe vida más allá de los móviles y los juguetes electrónicos, y que, sin ellos, también es posible pasarlo bien. Podemos respirar aire fresco, llenar nuestros pulmones de oxígeno, sentirnos llenos de vida y olvidarnos del estrés diario. Nos sorprendemos al descubrir que la única preocupación que existe en estos lugares es elegir el sendero que vamos a recorrer o que deporte vamos a practicar. Y también divertirnos; podemos divertirnos tanto que no querremos que nuestros días de colonia se terminen.

Además, pasar unos días de colonias supone una fuente de aprendizaje experiencial para los niños y adolescentes: El maravilloso entorno que nos ofrecen los campamentos de verano permite a los más jóvenes adquirir experiencias enriquecedoras y únicas, que quizás no podrían adquirir en otros ambientes más familiares. Puede ser el escenario ideal para aprender la elaboración de determinados productos a partir de sus materias primas, el estudio de los seres vivos y sus ciclos, el respeto por la naturaleza, el reciclaje y otras medidas para la prevención de la contaminación. Al mismo tiempo, suponen unos días de desconexión total, donde no hay deberes, preocupaciones, tráfico ni contaminación; donde los animales se sienten libres y pueden convivir en harmonía perfecta con las personas.

En definitiva…

En definitiva, si has elegido una colonia de verano para tus hijos o para disfrutar en familia, la experiencia que está por venir será maravillosa y gratificante. Iréis con lo justo y volveréis con muchos aprendizajes, experiencias y recuerdos inolvidables de los que no querréis desprenderos nunca. ¡Seguro que pronto os volvemos a ver por aquí!

¿Por qué contratar una colonia de verano para tus hijos?

Quizás estés pensando en empezar a planificar tus vacaciones de verano. Entre tus opciones puede que valores la opción de contratar unos días de campamento para tus hijos, con intención de que puedan salir de la gran ciudad, pasar unos días en plena naturaleza y cambiar de estilos de vida.

Esta es una magnífica opción que tus hijos disfrutarán desde el primer hasta el último momento. Pero esta no es la única razón que te impulsarán a materializar esta opción. A continuación vamos a darte unas cuantas razones más que terminarán por convencerte de ello.

Razones por las que tus hijos deben ir a una colonia de verano

¿Todavía no tienes claras las razones por las que debes mandar a tus hijos a una colonia de verano? No te preocupes, a continuación te ayudaremos a conocerlas:

Se desintoxicarán de la gran ciudad

Es cierto; vivir en la gran ciudad tiene sus ventajas. Existen muchas opciones de ocio, tenemos a nuestro círculo social cerca, además de disfrutar de todas las comodidades a las que ya nos hemos acostumbrado. No obstante, de vez en cuando necesitamos huir del estresante ritmo de vida que se vive en estas ciudades.

En las colonias de verano, el tiempo no se para, pero el día a día es bien diferente. Esto ayuda a desestresar la mente y coger aire e impulso para volver a nuestra vida con mayor fuerza.

Vivirán en plena naturaleza

Una de las ventajas de las colonias de verano es el inmejorable escenario que las alberga. Y es que, si de algo se caracterizan este tipo de estancias, es de su constante contacto con la naturaleza. ¿Qué mejor que el Pirineo Catalán para llevar a cabo esta gran aventura? Esto supone un ambiente excepcional en el que vivirán experiencias diferentes a las que están acostumbrados.

Realizarán diversos aprendizajes

El aprendizaje experiencial es el tipo de aprendizaje que más mella deja tanto en niños como mayores. Mediante la experiencia, los niños aprenden e interiorizan valores como la conservación del medio ambiente y el respeto por la naturaleza y los animales. Además, aprenden cómo trabajar para poder contribuir a ello, lo que pondrá en marcha cambios de hábitos y acciones, para que nuestros actos contribuyan a ello.

Se desintoxicarán del uso de dispositivos electrónicos

Vivimos en la era de la tecnología, y aunque los aparatos electrónicos también tienen sus ventajas, actualmente se les da un uso tan excesivo que pueden llegar a ser nocivos para el buen desarrollo personal, de la salud (por el sedentarismo que implican) y de sociabilidad (por restar tiempo para compartir con amigos y familiares).

En las colonias de verano, el tiempo se ocupa con otras actividades y los móviles y otros aparatos electrónicos quedan relegados a un segundo término. Los niños aprenden que existen otras maneras de divertirse, lo que rebaja la dependencia que muchas personas tienen a este tipo de dispositivos.

Harán mucho deporte, y no se cansarán

El deporte no tiene por qué ser cansado, aunque para darse cuenta de ello debemos de encontrar esa actividad que nos genera mucha diversión. En las colonias de verano se realizan actividades deportivas en la que el factor de la diversión es clave. Salidas por la montaña, rutas en bici, paseos a caballo, chapuceos en ríos y disfrute, al fin y al cabo, de las posibilidades que nos da la naturaleza en abierto.

Aprenden a hacer amigos y refuerzan las habilidades sociales

Da igual que nuestro hijo no conozca a nadie el primer día de su colonia: Seguro que, al segundo, ya tendrá su grupo de amigos. En las colonias, los niños disfrutan de la compañía de otros niños con mismas edades y características. Además, las actividades que se realizan son grupales, por lo que se favorecen las relaciones entre ellos.

Vivirán experiencias inolvidables

Estos días en la colonia de verano serán tan especiales que quedarán por siempre grabadas en sus memorias y sus recuerdos. Con toda probabilidad, siempre estarán dispuestos a repetir la experiencia.

Seguramente, conocer estas 7 razones te ayudarán a tomar la decisión adecuada: contratar unos días de campamento para tus hijos. Para materializarla, solo necesitas realizar la reserva y prepararlos para que disfruten y expriman cada momento de su estancia. ¡Seguro que pronto querrán repetir!

Motivos por los que enviar a tus hijos a un campamento de verano

Muchos padres a veces se muestran algo reacios a dejar marchar a sus retoños durante una semana o varias. Hablamos de los campamentos de verano. A veces la indecisión les puede y dudan si se trata de una buena opción para sus pequeños.

Lo cierto es que la experiencia del campamento de verano es verdaderamente gratificante para los reyes de la casa. No solamente aprenden a valerse por sí mismos, sino que hacen amistades y coleccionan recuerdos para siempre.

Desde el Campamento Pyrene queremos que conozcas algunos de los principales motivos por los que enviar a tus hijos a este tipo de campamentos. ¿Te gustaría saber más al respecto? En ese caso, sigue leyendo.

Por qué enviar a tus hijos a un campamento de verano

Darles la oportunidad de vivir nuevas experiencias

Las vacaciones de verano de nuestros hijos son verdaderamente largas. Ningún padre puede tener tres meses de vacaciones y no todos pueden pedir ayuda a los socorridos abuelos para los niños disfruten el verano. Ante estas situaciones muchos jóvenes terminan quedándose en su ciudad sin mucho que hacer. Los más afortunados podrán divertirse en la piscina de la comunidad, si es que la tienen. Sin embargo existe una opción mucho más interesante, que son los campamentos de verano. Este tipo de actividades les dan la oportunidad de vivir nuevas experiencias y conocer entornos diferentes. En los campamentos Pyrene, por ejemplo, el contacto con la naturaleza es continuo. Aprenderán a montar a caballo, a hacer rutas en bici e incluso trekking. Además se trata de actividades que utilizan el inglés para que sigan aprendiendo más y más.

Mejorar sus habilidades sociales

Uno de los problemas más graves que puede sufrí run joven es no disponer de unas adecuadas habilidades sociales. Carecer de ellas es bastante frecuente en el mundo en el que nos ha tocado vivir. Donde muchos juegan de forma independiente a la consola o se relacionan por medio de las redes sociales.

Los campamentos son una oportunidad excelente para mejorar las habilidades sociales de nuestros hijos. No solo serán capaces de hacer nuevas amistades (algo que a muchos les cuesta un mundo), sino que además aprenderán a adaptarse a diferentes entornos.

Podrán conocer conceptos tan importantes como la generosidad, la empatía o el compañerismo. Y serán capaces de resolver sus problemas sociales por sí mismos.

Aprender a ser ordenados y a cumplir unas rutinas

Una de las características más importantes de los campamentos es que obligan a los chavales a seguir unas rutinas importantes. Estas son perfectas para que aprendan a desenvolverse ellos solos el día de mañana. Cada día los niños han de seguir un orden. Primero la ducha, luego el desayuno y a continuación las actividades. Al final del día suelen tener espacios libres para disfrutar como más les guste.

Esta organización les permite convertirse en jóvenes ordenados y crea hábitos saludables en los más pequeños.

Mejora sus habilidades comunicativas

Durante los campamentos los niños viven mil y una experiencias completamente nuevas. Se acercan a estímulos que antes no habían tenido y se sienten pletóricos y cargados de energía. Hasta tal punto que están deseando contar todas las novedades a su familia. Y el único modo de logarlo es mejorar sus habilidades comunicativas a la hora de exponer las vivencias que han tenido. De esta manera mejorarán sus habilidades comunicativas aprendiendo a dar prioridad al orden a la hora de narrar los acontecimientos del día a día.

Enfrentarse a nuevos retos

Los campamentos permiten a nuestros hijos valerse por sí mismo y ser capaces de enfrentarse a nuevos retos. Van a desarrollar actividades que nunca antes han hecho. Y que pueden ser el germen de una futura profesión o hobby.

Como ves son muchas las ventajas de los campamentos. No lo dudes y visita nuestra página web para ver las plazas que quedan libres hasta finales de julio. Tus hijos te lo agradecerán.

Miedos frecuentes de los padres ante los campamentos de verano

Si nunca has enviado a tu hijo a un campamento de verano, o de otro tipo, probablemente te surgirán ciertos miedos que pueden llegar a paralizar la decisión. Sin embargo está demostrado que los campamentos de verano son un tipo de actividad que ayuda mucho a los reyes de la casa. No solo les convierte en jóvenes más sociales, sino que además les sirve para ser más independientes y a aprender a ayudar a los demás.

Sin embargo en el campamento Pyrenne somos conscientes de que no se puede evitar que estos miedos surjan. Por este motivo, ahora que hay tiempo hasta el próximo verano, queremos ayudarte a que superes estos temores sabiendo que será una experiencia inolvidable para ellos. ¿Quieres saber más sobre el tema? En ese caso, sigue leyendo este post.

Principales miedos de los padres ante los campamentos de verano

Que nuestros hijos no quieran ir

Uno de los miedos más frecuentes es que nuestros hijos no quieran ir a un campamento de verano. Muchos no están acostumbrados a salir de su zona de confort ni a tener contacto con gente que no sea de su familia. Pero esto no es nada bueno para ellos. En un campamento de verano no solo aprenderán a socializar, sino que además verán que hay mucho que conocer más allá de la familia. Sabrán cómo gestionar su tiempo y desarrollarán tanto su creatividad como su atención. Normalmente ese “miedo a lo desconocido” desaparece en los diez primeros minutos de presentación. Deja que vuelen y se diviertan.

Miedo a que nos echen de menos

Es obvio. Claro que os van a echar de menos. Igual que vosotros a ellos. Pero eso no significa que no vayan a divertirse un montón, aprender otro tanto y disfrutar de la experiencia. Lo más seguro, si permanecéis en casa durante el tiempo que dure el campamento, es que seáis vosotros los que más los echéis de menos a ellos. Vuestro hogar parecerá vacío sin vuestros retoños. Ellos, en cambio, se adaptarán con facilidad. Un campamento está lleno de diversión, de niños de su misma edad y de actividades y nuevas experiencias que compartir.

No sé si serán capaces de socializar

Si tu hijo es algo tímido y tienes miedo de que no sea capaz de socializar con el resto, esta es la mejor solución. Todos los niños, incluso los más vergonzosos, hacen un sinfín de amigos en los campamentos. De hecho los campamentos de verano son una experiencia única para que aprendan a desarrollar sus habilidades sociales. Y todo lo que aprendan allí podrán utilizarlo a su vuelta en el día a día.

Me asusta que por las noches tengan miedo

Uno de los terrores paternos más frecuentes es pensar que nuestros hijos permanecerán asustados por las noches cuando estén lejos de casa. Nada más lejos de la realidad. De hecho las noches suelen ser uno de los momentos más divertidos de los campamentos. Lo niños comparten habitación con otros compañeros y surgen las bromas típicas de campamento. Desde poner pasta de dientes en la almohada del monitor hasta hacer trampas para un compañero. Otras veces simplemente estarán tan cansados de todo el día de actividades que lo único que querrán es dormirse. Intenta recordar cuando tú eras pequeño y piensa en lo bien que te lo pasabas cuando podías disfrutar solo con tus amigos.

No sé si se trata de lugares seguros

Los campamentos de verano son uno de los espacios más seguros en los que tu hijo puede estar. Piensa que no solamente son zonas debidamente preparadas para los más pequeños, sino que además siempre hay monitores pendientes de su bienestar. Incluso por la noche. Y todos son expertos en educación infantil y juvenil. Siempre estarán cuidados y protegidos en un campamento de verano.

 

Los Beneficios de Vivir en la Naturaleza

Uno de tantos encantos que tiene el turismo rural, como las colonias de verano, es que permiten vivir en plena naturaleza. Teniendo en cuenta que hoy en día la mayoría de la población se concentra en ciudades industrializadas o alrededor de ellas, poder pasar unos días en un entorno natural es una condición excepcional que, para muchas personas, solo es posible realizar en épocas estivales u otros periodos de tiempo libre.

Y es que vivir en la naturaleza aporta una serie de beneficios muy positivos para nuestro cuerpo y nuestra mente. Estos beneficios nos permiten ganar en salud física y mental, además de pasar unos días alejados del mundo industrializado, con su correspondiente contaminación ambiental y acústica.

Si no estás decidido a venir a vivir, por unos días, en la naturaleza, quizás sería conveniente que supieras las ventajas o beneficios que puede tener pasar tus días en un entorno natural, tanto para ti como para tu familia.

¿Qué beneficios te aporta la naturaleza?

La naturaleza tiene infinitos beneficios, todos ellos positivos para nuestra salud. Entre ellos, podemos destacar los siguientes:

Vivir en entornos naturales alarga la vida

Esta idea está respaldada científicamente por Peter James. Este investigador de Harvard hizo un estudio sobre el impacto que tienen las zonas verdes en la vida de las mujeres, y descubrió algo sorprendente: La mortalidad de las mujeres de EEUU que viven en zonas verdes es un 12% menor que las que viven en otras zonas menos naturales.

Por tanto, vivir en plena naturaleza puede hacer que nuestra vida sea más longeva, y además, que gocemos de una buena salud durante toda ella.

La naturaleza nos produce bienestar psicológico

El estrés y la ansiedad son dos de los trastornos psicológicos más comunes en la época actual. El ajetreo del día a día en las ciudades y el ritmo de vida que llevamos propicia a ello. Cuando una persona cambia la ciudad por la naturaleza, los niveles de la hormona del estrés descienden rápidamente. Esto hace que experimentemos una sensación muy placentera y sosegada de calma, que nos aportará el bienestar que necesita nuestra mente.

Este bienestar es el que hace que personas con depresión o ansiedad puedan notar una mejoría en sus síntomas y su estado de ánimo. Además, no hace falta tener este tipo de problemas para beneficiarse de esto; los entornos naturales también son capaces de prevenir problemas de esta índole.

Los entornos naturales evitan el sedentarismo y los malos hábitos

Vivir en un entorno natural, aunque solo sea por unos días, supone vivir sin determinados objetos que hacen que tanto niños como mayores permanezcan sentados, sin realizar ningún tipo de actividad. Los entornos naturales incitan a realizar actividades y a dejar apartados aparatos electrónicos como la televisión, el teléfono móvil y otros dispositivos. Esto, a su vez, previene problemas de vista y de obesidad, y ayuda a instaurar unos buenos hábitos para llevar una vida más saludable.

Beneficia a nuestro sistema cardiovascular

Pasar unos días en plena naturaleza hace que nuestro sistema cardiovascular funcione mejor. La calidad del aire en estos entornos favorece a que nuestro corazón funcione de manera óptima, y que nuestros órganos reciban oxígeno de mejor calidad. Esto explica por qué, cuando realizamos deporte en plena naturaleza, no nos fatigamos tanto como cuando lo realizamos en plena ciudad.

Nos permiten respirar aire fresco

Las ciudades también tienen su encanto, pero en lo que respecta a contaminación, tienen mucho que mejorar. A lo largo de nuestra vida, nos pasamos años y años respirando aire contaminado. Esto tiene consecuencias negativas en nuestra salud, pues puede crearnos graves problemas de salud.

Una de las grandes ventajas de la naturaleza es que el aire que se respira suele ser más sano. Aquí, nuestros pulmones se llenan de oxígeno puro y limpio, que viaja hasta nuestros órganos, haciendo que funcionen mejor.

Por tanto, cuando nos escapamos a la plena naturaleza, permitimos que nuestros pulmones y demás órganos respiren aire limpio y sano, para contrarrestar los inconvenientes de las altas tasas de contaminación que encontramos en grandes ciudades.

Así que… ¡Ya sabes!

Estos son solo 5 beneficios que puedes llevarte si decides pasar unos días en un entorno natural. No son los únicos; existen muchos más, todos ellos positivos. Te invitamos a que los descubras pasando una estancia en un entorno natural. Puedes venir a disfrutar con toda tu familia y elegir el plan que mejor se adapte a vuestros intereses y disponibilidad.

Si estás buscando un plan vacacional para disfrutar en familia o para los pequeños de la casa, con el que poder compaginar diversión, descanso y salud, opta por venir a pasar unos días a uno de nuestros campamentos en plena la naturaleza. ¡Tu salud te lo agradecerá!

Los campamentos de verano, ideales para tener hijos más sociables

Los campamentos de verano son una alternativa estupenda para los papás cuando llegan las vacaciones de sus hijos y ellos todavía siguen trabajando. No solo son perfectos para que disfruten del aire libre, como sucede en los campamentos Pyrene, sino también para que aprendan nuevas habilidades sociales. En este artículo queremos explicarte cómo estas experiencias extraescolares pueden ayudar a que tu hijo sea mucho más sociable.

Hijos más sociables gracias a los campamentos de verano

Los campamentos de verano son una gran opción para los más pequeños de la casa en épocas estivales. Gracias a este tipo de actividades los niños disfrutan al aire libre y hacen nuevas amistades. Entre los beneficios más interesantes que ofrecen los campamentos destaca sin duda la capacidad de hacer a nuestros hijos más sociables.

Veamos algunos de las ventajas:

Aumentan su confianza

Al no tener el apoyo directo de sus amigos y familiares mejorarán su inteligencia emocional para entender las necesidades de todos los que les rodean. Además, controlarán mucho mejor sus emociones al ver que dependen de ellos mismos. La confianza, por tanto, aumenta. Si te has fijado nuestros hijos suelen utilizarnos de escudo ante situaciones que les provocan rechazo o miedo. Es una conducta completamente natural pues saben que con nosotros obtendrán todo su apoyo. Sin embargo dejarles su propio espacio les da la oportunidad de asumir retos a nivel social que de otra manera no harían. Es una forma de salir de su zona de confort en un entorno agradable y de manera divertida.

También es un método eficaz de conocer sus puntos fuertes y sus puntos débiles. De empatizar con los demás y de darse cuenta de que pueden ser independientes a pesar de la edad.

Mejoran sus habilidades sociales

Precisamente porque están en un entorno diferente donde durante toda la jornada, rodeados de personas nuevas, conocen y hablan con gente desconocida mejorando considerablemente sus habilidades sociales. Si nuestro hijo es tímido por naturaleza se dará cuenta de que puede hablar con los demás sin necesidad de escudarse en los mayores. Conocer gente pondrá a su disposición nuevas herramientas sociales que podrán utilizar en cualquier entorno. Tanto de pequeños como de mayores. Desde una entrevista de trabajo hasta una exposición de un trabajo en el colegio o en la universidad. No hay que olvidar que los seres humanos somos de naturaleza sociable y que vivimos en comunidad. Por tanto adquirir habilidades sociales siempre resulta útil para conectar con nuestro entorno.

Entran en contacto directo con la naturaleza

En el caso de los campamentos Pyrene sin duda uno de los elementos que más pueden moldear el carácter de nuestro hijo es el contado directo con la naturaleza. Por desgracia muchos niños viven atrapados en ciudades y ven el campo con menos frecuencia. Lo que hace que pierdan el contacto con la naturaleza. Algo que es vital para que los niños se desarrollen sanos. Esto no solo favorece su creatividad, sino su desarrollo en general y les hace comprender que todos estamos conectados a la Tierra. Y que hemos de cuidarla y tener una buena conciencia ecológica.

Mejoran su forma física gracias al deporte

No hay nada que les guste más a los niños y adolescentes que poder practicar todo tipo de deportes. Y en los campamentos Pyrene tienen una auténtica “barra libre” de ellos. Desde barranquismo, trekking, equitación, rutas en bici de montaña y mucho más. Y todo ello acompañado de charlas en inglés para que los niños no olviden sus habilidades lingüísticas en este idioma.

Nuestro consejo es que no dejes que tus propios miedos interfieran en el desarrollo de tu hijo. Muchos padres prefieren no llevar a sus hijos a este tipo de campamentos o a actividades extraescolares por no tenerlos lejos. Pero son dinámicas muy positivas para su desarrollo.

Ideas para que tu hijo haga amigos

En los campamentos de verano estamos acostumbrados a tratar con todo tipo de niños. Por ejemplo aquellos que se caracterizan por ser extremadamente sociables y no tener problemas en hacer amistades. O justo todo lo contrario: niños más tímidos y retraídos que presentan ciertas dificultades sociales. Todos ellos, sin excepción, logran hacer un montón de amigos en estas jornadas de verano. Por este motivo, los expertos de campamento Pyrenne han querido redactar este artículo para ayudarte con algunas ideas para que tu hijo haga amigos. ¿Te gustaría saber más? En ese caso, sigue leyendo.

Las mejores ideas de campamento para que tu hijo haga amigos

Puede que no lo sepas, pero desde que los niños cumplen seis años comienzan a seleccionar sus amistades en función de sus gustos. Por este motivo no es extraño que muchos niños terminen enfadándose cuando sus antiguos grandes amigos prefieren jugar con otros en el patio. Esto es debido al proceso de maduración que lleva cada uno de ellos.

A pesar de que es parte de nuestro proceso de crecimiento, estos cambios de comportamiento pueden provocar mucho estrés en los más pequeños de la casa. De ahí que debamos de controlar que no les afecta tanto como para hacerles daño. En caso de no percatarnos de estos cambios el niño puede terminar por aislarse y comenzar a tener ataques de ansiedad cuando tenga que relacionarse con otros chicos de su edad.

Para que esto no suceda y siga socializándose sin problemas, es importante que los padres se aseguren de que sus hijos más pequeños mantengan contacto con muchos niños de su edad. Sobre todo si se trata de hijos únicos. Deben de comprender que las amistades pueden existir en un sentido muy amplio y es posible tener muchos amigos a la vez. Ya que cada persona nos ofrece algo que nos hace desarrollarnos y crecer.

Si tu hijo tiene dificultades para relacionarse con otros niños

Tú eres el encargado de ofrecerle las herramientas necesarias para que puedan continuar creciendo como personas. Y ampliando su círculo social. ¿Sabías que los niños aprenden más fácilmente con el efecto espejo? ¿Qué queremos decir con esto?, qué tú debes de ser su ejemplo a seguir para que sepa cómo sociabilizar con otros niños. Así, si le llevas al parque para que juegue y hay otros niños alrededor, puedes ir a hablar con ellos para que tu hijo aprenda cómo hacerlo. Desde preguntarles a qué cole van, pasando por sus aficiones o a qué están jugando. De esta manera tu hijo se integrará poco a poco en la conversación y aprenderá la manera de comenzar a relacionarse con otros niños. Con este ejemplo a todos los pequeños les resultará más fácil integrarse en un nuevo grupo para divertirse.

Crea juegos nuevos y divertidos para él

A veces la falta de contacto paternal con los hijos puede provocar serios problemas en su desarrollo social y afectivo. Incluso puede llegar a afectar a cosas tan sencillas como puede ser el juego. Quizá un niño, si no está acostumbrado a que creen juegos con él, no tenga la suficiente imaginación como para desarrollar los suyos propios. Por este motivo, en caso de que a tu hijo le cueste un poco imaginar nuevas formas de divertirse, tendrás que estar pendiente para ayudarle. Propón tú los juegos y pasa un buen rato con él. Con estas herramientas luego le resultará más sencillo crear actividades y entretenerse con otros pequeños que no conozca.

Compartir

Otra buena manera de conseguir que tu hijo haga amigos es enseñarle a compartir. Los niños por naturaleza suelen tener cierto pronto egoísta y les cuesta compartir las cosas. Tanto los hijos únicos como los que tienen hermanos. Sin embargo esta actitud es muy positiva para conocer a más niños y poder entablar una amistad con ellos. Por ejemplo, si va al parque o le mandas a un campamento, puedes meterle una bolsa de galletitas sanas y divertidas para que pueda compartir con otros pequeños. De esta manera le resultará más sencillo entablar una conversación.

Comprender que los amigos son de todos

A veces un niño puede tener ganas de jugar con otro grupo y su amiguito de siempre no. Esto no debe de afectar a la relación que tienen. Los padres han de saber explicar a sus hijos que las amistades son de todos, no algo que solo afecta a dos personas. Por tanto tienen que perder el miedo a que sus amigos decidan ir a jugar un día con otro grupo ya que a él puede que le apetezca quedarse tranquilo jugando con bichos o cualquier otra cosa.